El lince ibérico (Lynx pardinus) es el felino más amenazado del mundo y un endemismo exclusivo de la Península Ibérica. Doñana es, junto a Sierra de Andújar, uno de los dos núcleos históricos donde sobrevivió la especie cuando en 2002 su población mundial se redujo a 94 ejemplares. El núcleo Doñana-Aljarafe mantiene hoy unos 100 ejemplares en el Parque Nacional y su área periférica [1][2].
La UICN rebajó su categoría de En Peligro Crítico (CR) a Vulnerable (VU) en 2024 tras la recuperación a más de 1.600 individuos totales gracias al programa LIFE LynxConnect (2020-2025), continuación de LIFE Lince (2002-2011) y LIFE Iberlince (2011-2018). El proyecto ha supuesto la mayor recuperación de un felino amenazado registrada por la UICN [3][4].
La dieta del lince depende casi exclusivamente del conejo europeo (Oryctolagus cuniculus), lo que vinculó históricamente su destino al control de la mixomatosis y enfermedad hemorrágica vírica en los años 80-90. Doñana ha recuperado poblaciones de conejo mediante repoblaciones masivas coordinadas por la Estación Biológica de Doñana (CSIC) [5][6].