El Rinconcillo (calle Gerona 40, Sevilla) es la taberna en activo más antigua de la ciudad, abierta sin interrupción desde 1670. Fue fundada como mesón de carros entre la Puerta Carmona y la Alameda. Su estructura original —barras de madera, mostrador de mármol, azulejos del XVIII, vigas de cerezo— se ha conservado casi intacta durante más de 350 años [1][2].
Su especialidad son las tapas tradicionales sevillanas: espinacas con garbanzos, pavía (bacalao con pimientos), patatas aliñás, queso viejo Pata Negra, montadito de cañaíllas. Los vinos se sirven al grifo desde toneles de roble con el tradicional apunte de cuenta con tiza sobre la barra. Mantiene la tradición del 'cantao' de los camareros [3][4].
Declarado Comercio Centenario por la Cámara de Comercio de Sevilla y mencionado en guías internacionales desde mediados del siglo XIX. The New York Times, Lonely Planet y Taste Atlas lo incluyen como parada obligada de la Sevilla gastronómica. Sus paredes conservan carteles taurinos originales del XIX [5][6].
