El Parador de Granada ocupa el antiguo Convento de San Francisco (1495), construido por orden de los Reyes Católicos sobre los restos de un palacio nazarí tras la conquista de Granada. Es el único establecimiento hotelero ubicado dentro del recinto amurallado de la Alhambra, privilegio único en Europa [1][2].
El convento franciscano albergó temporalmente los restos de Isabel I y Fernando II tras su muerte en 1504 y 1516, antes de su traslado definitivo a la Capilla Real (1521). Una pequeña capilla conmemorativa conserva la memoria del primer enterramiento real. El edificio fue desamortizado en el siglo XIX y reconvertido en Parador Nacional de Turismo en 1945 [3][4].
La reforma del arquitecto Eusebio Reina (1990) dotó al Parador de 40 habitaciones conservando el claustro y las techumbres originales. Los jardines dan a la Dehesa del Generalife, con vistas privilegiadas al Palacio de los Leones. Cuenta con restaurante 'El Parador' con cocina granadina contemporánea y Salón Albaicín para eventos. Reserva imprescindible con 6-9 meses de antelación [5][6].
