La Campiña sevillana se extiende al este-sureste de Sevilla capital, entre el valle del Guadalquivir y la Sierra Sur. Es tierra cerealista histórica (la 'Baetica Calliensis' de los romanos) con pueblos de notable patrimonio barroco: Carmona, Écija, Marchena, Arahal, Paradas, La Luisiana y El Viso del Alcor. Unos 200.000 habitantes repartidos en ~15 municipios [1][2].
Carmona conserva la necrópolis romana mejor documentada de Hispania (III a.C.-II d.C.), el Alcázar de la Puerta de Sevilla y el Alcázar del rey don Pedro (siglo XIV, hoy Parador). Écija (apodada 'la ciudad del sol' por ser habitual récord de calor veraniego de España) exhibe 11 torres barrocas decoradas con cerámica de Triana. Marchena conserva murallas almohades BIC y palacios ducales [3][4].
Economía tradicional: olivar, cereal, aceite de oliva virgen extra DOP (algunas marcas se exportan), gastronomía contundente (salmorejo, gazpacho andaluz, cocina del cerdo ibérico del ejército pecuario del pueblo). El Camino Mozárabe a Santiago atraviesa la Campiña en sentido norte-sur. Fiesta tradicional: encierros, bajadas de toros y feria estival en cada pueblo [5][6].
















