Línea del tiempo · Época
Al-Ándalus (711–1492): Mezquita de Córdoba, Madinat al-Zahra UNESCO 2018, Alhambra, Giralda almohade. Esplendor científico y arquitectónico.
El califa Abderramán III funda Al-Mariya como base naval contra los fatimíes del Mediterráneo.
En 955, el califa omeya Abderramán III fortifica el puerto de 'Al-Mariya' ('la atalaya' en árabe) para protegerse de los ataques fatimíes norteafricanos. Construye la Alcazaba de Almería, que será la segunda fortaleza más grande de España (después de la Alhambra) y sede del reino taifa del siglo XI. Almería se convierte en el primer puerto comercial de al-Ándalus, con rutas directas a Alejandría, Bagdad y Constantinopla. Su seda y orfebrería se exportan a todo el Mediterráneo.
Tras la caída del Califato de Córdoba, Málaga se convierte en una taifa independiente gobernada por los ziríes.
El derrumbe del Califato Omeya en 1031 fragmenta al-Ándalus en una constelación de pequeños reinos. Málaga emerge como taifa zirí, heredera de la tradición bereber y rival comercial de Almería y Granada. La Alcazaba —ya en construcción— se convierte en residencia de los reyes-poetas que harán de la ciudad uno de los centros culturales del islam occidental.
Camina este momento
Al-Mutásim convierte Almería en la corte cultural más brillante del sureste andalusí en el siglo XI.
Tras el derrumbe del Califato (1031), Almería se independiza como taifa bajo la dinastía Banu Sumadih. Al-Mutásim (1051-1091) la convierte en la Atenas del sur andalusí, atrayendo al filósofo Ibn Bayya (Avempace), al poeta Ibn Arfa Ra'suh y al médico Abu al-Ala Zuhr. Edifica el palacio al-Sumadihiyya en la Alcazaba con jardines y baños documentados por las fuentes árabes. Cae en 1091 ante los almorávides.