El Parque Nacional de Sierra Nevada alberga la mayor población ibérica de cabra montés (Capra pyrenaica hispanica), con más de 15.000 ejemplares según el último censo oficial. Es el mamífero salvaje más visible del parque y uno de los indicadores ecológicos del buen estado de conservación de la alta montaña andaluza [1][2].
En 2001 se detectó un brote grave de sarna sarcóptica que hizo temer un colapso poblacional. La Junta de Andalucía, con el MITECO y la Estación Biológica de Doñana (CSIC), aplicó un plan de control veterinario (tratamiento con ivermectina por dardos, vigilancia sanitaria continua) que contuvo el brote y permitió recuperar números desde 2010 [3][4].
Son observables durante todo el año en cumbres y laderas por encima de 1.800 m, especialmente en el Veleta, la Vereda de la Estrella y la Dehesa del Camarate. En celo (noviembre-diciembre) las peleas entre machos dominantes son espectáculo reseñable. La población granadino-almeriense se intercambia genéticamente con la de la Alpujarra almeriense [5][6].


































