El lince ibérico (Lynx pardinus) es el felino más amenazado del planeta y un endemismo exclusivo de la Península. Tras llegar a un mínimo histórico de 94 ejemplares censados en 2002 — concentrados en Doñana y Sierra de Andújar —, la implementación coordinada de los proyectos europeos LIFE Lince y LIFE LynxConnect ha permitido superar los 1.600 individuos en 2024, multiplicando la población por más de 17 [1][2].
La UICN rebajó su categoría de En Peligro Crítico (CR) a Vulnerable (VU) en 2024, hito histórico para la conservación europea de carnívoros [2]. La provincia de Málaga acoge desde 2014 el programa de reintroducción en el Valle del Genal y la Serranía de Ronda, con liberaciones supervisadas por la Junta de Andalucía y la Estación Biológica de Doñana (CSIC) [1][3].
Su dieta es estenófaga — más del 80% conejo de monte (Oryctolagus cuniculus) — lo que vincula su recuperación al control de la mixomatosis y la enfermedad hemorrágica vírica del conejo [4]. El primer parto documentado en la Serranía de Ronda tras 200 años de extinción local se registró en 2021, un hito celebrado por la Consejería de Sostenibilidad y la Comisión Europea como ejemplo paradigmático de financiación LIFE [3][5].