La Feria de Agosto conmemora la entrada de los Reyes Católicos en Málaga el 19 de agosto de 1487, tras un asedio de seis meses que puso fin al dominio nazarí en la ciudad [1][2]. La feria moderna se institucionalizó en su formato actual en 1887, coincidiendo con el cuarto centenario, y se desdobla en dos espacios complementarios: la Feria del Centro (de día, en calles peatonales del casco histórico) y el Real de la Feria (Cortijo de Torres, recinto ferial de noche con 200 casetas) [3][4].
La declaración como Fiesta de Interés Turístico Nacional (1980) y el reconocimiento del flamenco — categorías de cante, baile y guitarra del estilo malagueño 'malagueñas' y 'verdiales' — refuerzan su valor cultural [3][5]. Los Verdiales son considerados por musicólogos del CSIC y la Junta como uno de los estilos folclóricos más arcaicos de Andalucía y celebran su Fiesta Mayor el 28 de diciembre [6].
Económicamente genera entre 80 y 100 millones de euros y desplaza a la ciudad a unos 5 millones de visitantes durante nueve días (sábado a domingo de la semana del 19 de agosto), según el Observatorio Turístico de Málaga [4]. La oferta gastronómica gira en torno al cartojal — moscatel joven y dulce de la DOP Málaga vendido en jarrita —, los espetos y las tapas malagueñas tradicionales [3].