La Denominación de Origen Málaga es la segunda denominación vinícola más antigua del Estado español: su Consejo Regulador se constituyó en 1933, solo precedido por la DO Rioja (1925) [1][2]. El reconocimiento histórico de los vinos de Málaga es muy anterior: están documentados como vinum mulsum por Plinio el Viejo (s. I d.C.), formaron parte del comercio fenicio y, en el siglo XIX, fueron exportados masivamente a las cortes de Europa y América, alcanzando el millón de hectolitros en 1880 [2][3].
La filoxera de 1878 destruyó casi todo el viñedo malagueño y el siglo XX vio la regresión a apenas 1.000 ha. El Consejo Regulador actualmente protege dos denominaciones complementarias: DO Málaga (vinos dulces y licorosos elaborados con moscatel y Pedro Ximénez en la zona tradicional Axarquía-Norte-Manilva) y DO Sierras de Málaga (vinos jóvenes, blancos secos y tintos, en la Serranía de Ronda y subzonas) [1][4].
Las variedades autorizadas incluyen Moscatel de Alejandría (Moscatel de Málaga), Pedro Ximénez, Romé, Doradilla y Lairén entre las blancas, y Cabernet Sauvignon, Syrah, Tempranillo, Merlot, Petit Verdot y la autóctona Romé entre las tintas en la Serranía [4]. Tipos clásicos: Lágrima (lágrima virgen sin prensar), Pajarete (con uvas pasas), Trasañejo (envejecido más de 5 años) y Pedro Ximen (oscuro, dulce concentrado) [1][5].



