El edificio del Gran Hotel Miramar fue inaugurado en 1926 como Hotel Príncipe de Asturias, proyectado por el arquitecto malagueño Fernando Guerrero Strachan en estilo regionalista con elementos modernistas y referencias al neomudéjar [1][2]. Forma parte del Conjunto Histórico de Málaga catalogado por la Junta de Andalucía y figura en el Catálogo de Bienes Culturales de la ciudad [3].
Durante la Guerra Civil sirvió como cuartel general de la 17ª División republicana, antes de pasar a manos del Estado. Entre 1942 y 1986 albergó la Audiencia Provincial y el Palacio de Justicia, episodio que documentan los archivos del CGPJ y el Archivo Histórico Provincial [3][4]. Tras tres décadas de abandono, el grupo Hispania Activos Inmobiliarios adquirió el inmueble en 2014 y promovió la rehabilitación firmada por el estudio Lamela, reabriendo en enero de 2017 con la categoría 5 estrellas Gran Lujo, la única de la capital malagueña reconocida por la Consejería de Turismo [4][5].
Hoy el hotel mantiene la fachada art déco original, el patio interior con palmeras y la rotonda de techos modernistas, integrando programa contemporáneo: 190 habitaciones, restaurante con propuesta del chef Diego del Río, spa de 1.500 m² (uno de los mayores de Andalucía) y rooftop con vistas al puerto y a la Malagueta [1]. La intervención recibió el Premio Andalucía de Arquitectura por el equilibrio entre conservación patrimonial y uso hotelero [4].
