El Parador de Mojácar, inaugurado en 1966, fue uno de los primeros establecimientos de la red de Paradores de España construidos ex profeso (no sobre edificio histórico) y marcó el inicio del turismo de litoral de calidad en el Levante almeriense [1][2]. Ocupa una parcela de primera línea de playa de Mojácar, en el municipio homónimo, con 98 habitaciones y zonas ajardinadas de 3 hectáreas.
Su arquitectura responde al estilo encalado tradicional de Mojácar con volúmenes blancos escalonados que dialogan con la silueta del Mojácar Pueblo a 2 km. El proyecto original se enmarcó en el Plan de Estabilización del turismo costero promovido durante los años 60 por la Administración General del Estado [2][3].
Desde 2019 cuenta con certificación EMAS y Q de Calidad Turística. Su cocina rescata recetas tradicionales almerienses (gurullos, ajo colorao, trigo con conejo) y productos locales (vino DOP Laujar-Alpujarra, miel de la Sierra de Filabres) [4][5]. Es punto de partida habitual de las rutas del Levante almeriense y el Cabo de Gata.
