Mojácar Pueblo se asienta sobre el cerro del Mojácar (170 m de altitud), con 300 casas encaladas en un trazado laberíntico morisco declarado Conjunto Histórico-Artístico en 1988 [1][2]. El poblamiento documentado arranca en época almohade (siglo XII) con el topónimo 'Muxacra', aunque el entorno tiene ocupaciones íbero-romanas documentadas en el yacimiento de Macaraca [3].
Mojácar fue el último bastión morisco del Levante almeriense. Su alcaide, Alabez, firmó en 1488 una capitulación singular con los Reyes Católicos — negociada por dignidad, no por rendición — que permitió a sus habitantes conservar religión, costumbres y propiedades durante décadas más que en otras zonas andaluzas. La frase atribuida a Alabez en la rendición ('Siempre fuimos españoles aunque no cristianos') está inscrita en el monumento 'La Fuente' de la Plaza Vieja [4]. Tras la expulsión morisca de 1568-1571 muchos habitantes conversos siguieron en el pueblo hasta 1610.
La pervivencia cultural morisca se conservó hasta el siglo XX: el traje femenino 'sábana mojaquera' (túnica con pliegues que se planchaban con el calor de una olla de barro) se usó hasta mediados del siglo XX y está catalogado en el Atlas del Patrimonio Inmaterial de Andalucía (IAPH). La Noche Mágica de San Juan (23 junio) conserva la tradición morisca de saltar 9 olas a medianoche [5].
En 1947 Jesús de Perceval se instaló en Mojácar Pueblo y fundó el Movimiento Indaliano junto a Miguel Rueda, Capuleto y Cantón Checa. La casa-estudio de Perceval convirtió el pueblo en cuartel general del movimiento hasta 1960 [6]. Hoy es uno de los pueblos blancos más fotografiados de España, con miradores emblemáticos como Plaza Vieja (sobre el Mediterráneo), Mirador del Castillo y Mirador de la Puerta de la Almenara.


