La tortuga mora (Testudo graeca) tiene su única población silvestre y autóctona de la Península Ibérica en el sureste de Almería, concentrada en una franja de 2.000 km² entre Sierra de Cabrera, Cabo de Gata y las sierras de Almagrera [1][2]. El núcleo genético es suficientemente diferenciado del norteafricano como para haberse propuesto como subespecie propia Testudo graeca marokkensis [3].
Clasificada como Vulnerable (VU) por la UICN y listada en el Anexo II de la Directiva Hábitats UE, la especie fue objeto del proyecto LIFE Testudo (2005-2010), coordinado por la Junta de Andalucía y la Universidad de Murcia. El censo estimó entre 8.000 y 14.000 ejemplares adultos y documentó como principales amenazas el tráfico ilegal para tenencia como mascota y los incendios forestales [2][4].
La tortuga mora es un animal emblemático para los municipios del litoral almeriense: aparece en escudos heráldicos (Pulpí, Vera), en fiestas populares y en toponimia (Cala de la Tortuga, Cabo de Gata). Los ejemplares pueden vivir 80 años y las hembras entierran puestas de 6-8 huevos en primavera [1][5].
