Cádiz capital cuenta con cerca de 109.700 habitantes (INE 2024) y ocupa una estrecha península atlántica de menos de doce kilómetros cuadrados. Está documentada como la ciudad más antigua aún habitada de Occidente: la fundación fenicia de Gadir, datada en la cronología tradicional hacia el 1100 a. C., está confirmada arqueológicamente con materiales del siglo IX-VIII a. C. en el subsuelo del Teatro Cómico y del entorno del Yacimiento de Cádiz, gestionado por la Junta de Andalucía. Bajo Roma, Gades llegó a ser una de las ciudades más prósperas del Imperio gracias a las salazones, el garum y los astilleros [1][2][3].
El segundo gran auge llegó en los siglos XVII y XVIII, cuando la Casa de Contratación se trasladó desde Sevilla en 1717 y Cádiz se convirtió en el principal puerto del comercio con América. Las casas-torre del casco histórico, levantadas para vigilar la llegada de los galeones, son señal característica del urbanismo gaditano. La Catedral Nueva, iniciada en 1722 por Vicente Acero y finalizada en 1838, combina barroco tardío y neoclásico bajo su cúpula amarilla visible desde el mar [3][4].
Durante el sitio napoleónico de 1810-1812, Cádiz fue la única ciudad peninsular libre y aquí, en el Oratorio de San Felipe Neri, las Cortes promulgaron el 19 de marzo de 1812 la Constitución de Cádiz —conocida como 'La Pepa'—, primera carta magna española y modelo del constitucionalismo liberal en Europa e Iberoamérica. El bicentenario de 2012 incluyó restauraciones y musealizaciones que pueden visitarse hoy en el Museo de las Cortes [5].
El Carnaval de Cádiz, declarado Fiesta de Interés Turístico Internacional en 1980, es la principal seña de identidad popular: durante diez días, en febrero, la ciudad acoge concursos del COAC en el Gran Teatro Falla con coros, comparsas, chirigotas y cuartetos. La playa urbana de La Caleta, los castillos de San Sebastián y Santa Catalina, el Mercado Central de Abastos (1838, el más antiguo de España en uso) y el barrio de la Viña son ejes del paseo gaditano. La gastronomía está marcada por el pescaíto frito, la tortillita de camarones, la urta a la roteña y los vinos de la cercana Bahía y la DOP Jerez [6][7].