Ronda se asienta sobre la meseta caliza de Acinipo, donde se documentan ocupaciones desde el Neolítico (3000 a.C.) y un poblado celtíbero (Arunda) del que dejaron constancia geógrafos como Plinio el Viejo [1][2]. La ciudad romana de Acinipo (a 12 km del actual casco) fue municipium con teatro propio, abandonada hacia el siglo III, mientras que la actual Ronda heredó su función al ser fortificada como Madinat Runda durante el emirato omeya en el siglo VIII [1].
El Tajo de Ronda — garganta de 100 metros excavada por el río Guadalevín — divide la ciudad en La Ciudad (núcleo islámico amurallado) y El Mercadillo (ensanche cristiano post-1485). Sobre el abismo se alza el Puente Nuevo, terminado en 1793 por José Martín de Aldehuela tras el colapso del primer intento (1735), que es la imagen más fotografiada de Andalucía [2][3]. La Plaza de Toros (1785), una de las más antiguas de España, sentó las reglas del toreo a pie codificadas por Pedro Romero, fundador de la dinastía rondeña [4].
El siglo XIX convirtió Ronda en parada obligada del Grand Tour: Washington Irving, Prosper Mérimée, Théophile Gautier, Rainer Maria Rilke (que residió aquí en 1912-1913 escribiendo parte de las Elegías de Duino) y, más tarde, Ernest Hemingway y Orson Welles, contribuyeron a una iconografía romántica que sigue siendo motor turístico [3]. Hoy Ronda es Conjunto Histórico-Artístico, sede del Parque Nacional Sierra de las Nieves (2021) y referencia mundial del enoturismo bético gracias a la DOP Sierras de Málaga [5].