Arcos de la Frontera, con ≈30.000 habitantes (INE 2024), abre la Ruta de los Pueblos Blancos por el suroeste y se considera su cabecera natural. Su casco histórico, suspendido sobre un peñón de 156 m que cae verticalmente sobre el meandro del río Guadalete, es Conjunto Histórico-Artístico BIC desde 1962 — uno de los primeros conjuntos declarados en Andalucía. El Castillo (s. XI andalusí, ampliado s. XIV-XV) y la Plaza del Cabildo (mirador con vistas a los embalses de Bornos y Arcos) son sus iconos [1][2].
Su origen romano (Arcobriga) y andalusí (Madinat Arkos, taifa independiente entre 1011-1067) se vio truncado por la conquista cristiana de Alfonso X 'el Sabio' en 1264, quien le otorgó el título 'de la Frontera' por situarse en el límite con el Reino Nazarí hasta 1492. La Basílica de Santa María (s. XV-XVII, BIC, retablo plateresco) y la Iglesia de San Pedro (s. XVI-XVIII, retablo Pacheco) son los hitos religiosos, ambos en posición acrocárquica con vistas vertiginosas [3][4].
Famosa por su Semana Santa (FITN candidata, hermandades del s. XVI-XVII) y por la Carrera del Toro de la Aleluya (Domingo de Resurrección, BIC Inmaterial 2010, una de las suelta de toros más antigua y peligrosa de España documentada desde 1528). Patrimonio etnográfico: artesanía cestera de junco y caña, la cocina basada en el conejo en arrope, la tagarnina y el ronqueo del atún (cercano a la Janda). DOP Vinos Manzanilla a 30 km y AOVE DOP Sierra de Cádiz a 60 km. Hospes Bahía Blanca y el Parador Casa del Corregidor (1593) son hoteles emblemáticos [5][6][7].